Esto es una copia de un blog antiguo, para aprender más:

Ir a hora de empezar

Green lessons en yosemite

Decidimos que el fin de semana iriamos a yosemite, un parque nacional en usa conocido por su belleza y por sus sequoias gigantes. Todo el mundo al que preguntamos nos recomendó venir si teníamos tiempo, asi que fue un musta pesar de que el parque no esté totalmente abierto debido a que todavía hay nieve y ciertas partes están congeladas y cortadas al tráfico.

Alquilamos el coche y salimos para yosemite no sin antes hacer una sesión de fotos y supertramps en el golden gate. Saliendo de la ciudad paramos a comer a un in-n-out, que viene a ser como un mcdonalds pero con bastante más calidad ya que todas las verduras estaban frescas y las patatas eran peladas y cortadas allí mismo, delante de ti. Ojalá funcionaran otros así. Luego seguimos yendo hacia el interior, pasando por pueblos esparcidos en los que se vendían barcos pequeños a pesar de no haber una gota de agua en los alrededores.

Llegamos a yosemite y empezamos a ver nieve y pinos bastante, bastante altos. Estaba oscureciendo y empezaba a hacer frio y todavía no teníamos alojamiento. Entramos a una zona central donde parecía haber vida, había supermercados, cabinas y algún que otro hotel. Acabamos optando por las cabinas puesto que la tarifa del hotel nos sobrepasaba, y es que hay que pagar al pianista que había en el salón. Las cabinas no parecían estar mal, eran un cruce entre tienda de campaña y cabaña que contaba con una especie de radiador, y menosmal... estuvimos a punto de elegir una de las que no tenían. Mientras nos registrábamos, nos explicaban el "tema" de los osos. Resulta que en yosemite hay osos negros, que aunque en principio son inofensivos, están al acecho de comida de personas. Así nos explicaban que nada de comida en el coche, mientras al mismo tiempo en la tele se veía un video en el que un oso simpático pero grand entraba a un coche a por la comida. También nos comentaron que nada de comida en la tienda, si no en unos baules especialmente cerrados para que los osos no pudieran abrirlos. Así que estábamos rodeados de osos por lo que parentemente había que tomárselo muy en serio, tanto, que de no hacerlo te podría caer una multa de varios miles de dólares. Algo peculiar que también nos contaron previamente era que ante la presencia de un oso lo que hay que hacer es ruido y agitar los brazos, mientras que ante un lince lo que debes hacer es quedarte quieto, y cuidado, haciéndolo al reves puede ser un peligro. Y así fueron nuestras primeras horas en yosemite, emocionados por la posibilidad de ver algún oso y/o lince durante el fin de semana.


El sábado nos despertamos un poco congelados y oyendo a una manada de coyotes a lo lejos en mitad de un bosque, espectacular. Nos levantamos más tarde y bajamos a desayunar y a aprovisionarnos para hacer alguna de las rutas. En los senderos se notó que somos urbanitas, de toda la gente que había eramos los que menos preparados estábamos y los que parecían cansarse más pronto, la cuesta arriba a veces e hacía pesada. Comparado con el stress de la ciudad, el día fue relajado, lo malo es que durante el día no vimos un oso, pero nos comentaron que en esta época del año solo suelen aparecer por la noche. Algo que nos sorprendió fue la magnitud de los pinos, que como todo en america, son a lo grande, y es que me parece que nunca he visto unos pinos tan altos como los que hay en yosemite.

El domingo era el día de las sequoias, esos árboles que nos habían comentado que eran giganetes y superaban los 2000 años de vida. Salimos de las cabinas y nos dirigimos hacia el sur a los bosques de las sequoias(http://es.wikipedia.org/wiki/Secoya_gigante). Al rato empezamos ya a ver algunos árboles ya más grandes de lo normal, ¿serían sequoias? Al rato nos dimos cuenta de que si. Paramos y nos adentramos en unos senderos de rutas en los que se veian sequoias vivas y otras caidas, allí estaban las gigantes, majestuosas y longevas sequoias. Son impresionantes.

Caminando entre ellas nos debimos volver más creativos, puesto que nos inspiraron una a crear a modo de broma una serie de lecciones empresariales o de gestión al estilo de "Cowboy Ethics: What Wall Street Can Learn From The Code Of The West" un libro que vimos mientras estuvimos en alguna libreria. Las ideas que sacamos eran tales como las siguientes:

        -Los mas grandes pueden caer, no es perpetuo. Las sequoias mas grandes acaban cayendo, como las empresas
        -Todos necesitan de otros para sobrevivir. Las sequoias nacen juntas para darse abrigo, podías ver algunas parejas otros de tres en tres y otras muy juntos, incluso compartiendo raices
        -Las raices y jerarquías horizontales, no verticales. Como debería ser la cultura de muchas empresa.
        -El fuego regenera el terreno para que puedan nacer nuevas sequoias al calor del sol. Osea, que después de la devastación viene la creación. Las sequoias necesitan un terreno despejado para poder crecer.
        -Que hay que ser robustos, pero flexible.
        -Historicos, memoria. Las sequoias no olvidan.
        -Todo nace con una idea pequeña, tan pequeña como las semillas de estas sequoias, de apenas unos centímetros.
        -Se necesita que la información suba desde la raiz hasta las ramas mas altas. Y en la sequoia pasa igual, cuando empezan a estar mal es cuando no pueden subir los nutrientes.
        - ... Y más que ahora no recuerdo
       
La verdad es que a modo de broma sacamos bastantes lecciones y estamos casi seguros de que se podría sacar un libro con todo ello como el de los cowboys.

    Después de estar unas horas caminando entre sequoias decidimos irnos ya que Juan nos abandonaría el mismo día para volverse a España. De nuevo viajamos 4 horas en coche para llegar hacia el aeropuerto de San Drancisco en donde despedimos de Juan para lueg Guzmán y yo volvernos a la ciudad, esta vez a una mansión victoriana.
   
    Juan fue un descubrimiento. Personalmente no lo conocía de nada, salvo por lo poco que había leido de el en su blog cuando supe que iba a estar viajando con él, parecía interesante. También resulto serlo. Su experiencia como emprendedor y luego como participante en una organización política le ha enseñado varias cosas a lo largo de su vida, cosas que nos transmitió durante el viaje mientras ibamos discutiendo temas sin parar. Una de las "cosas" de Juan es que casi para cada situación que se presenta, tiene una entrada en el blog que habla del tema.
   
    Algo que también me ha gustado particularmente del viaje es que además de los estímulos y las lecciones que hemos ido recibiendo, hemos discutido y hablado detenidamente sobre ello, transformándolo en algunas ocasiones en bromas, y es que hemos tenido bastante sentido del humor a lo largo del viaje. Además cada uno lo hacía desde su perspectiva, puesto que a pesar de trabajar alrededor de un tema, cada uno tenía una visión diferente, habiendo encima dos generaciones diferentes.
   
    Los viajes son así. Creo que viajando es como descubres como es realmente una persona, tanto para lo bueno como para lo malo ya que en el viaje no hay espejismos. En este caso los tres habíamos formado un equipo bastante bueno, y a pesar de estar casi 24x7 durante la semana, no surgió ningún problema, es más, cada uno parecía tener su misión dentro del grupo, desde el ocio, hasta las visitas pasando por la guia. Y es sorprendente, porque viajar con personas que no conoces o que no conoces bien puede dar lugar a alguna sorpresa.
   
    Así que así fue como se desarrolló el viaje hasta que Juan se fue.
   
    Ahora nos quedábamos Guzmán y yo con unos días más para explorar silicon valley. Espero escribir la siguiente parte antes de marcharme en poco más de 24 horas.

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